CUBA (La Habana y Cayos)

Sábado 24 de diciembre, 2016

Por fin llegó el día del viaje de Navidad y de Bodas de Plata con Alioli's Trips. Aunque es el día de Nochebuena y da un poco de pena no pasar las Fiestas con la familia entera, no había otro remedio en cuanto a billetes y fechas disponibles para viajar.
Mama Framboise - T1

El vuelo es de Air Europa y sale a las 15.30 desde la T1. Nos vamos al aeropuerto con tiempo, a las 13.00, pensando en comer en la Sala Vip. Hacemos el check in sin ningún tipo de cola (viajamos en Business) y después el control de seguridad lo pasamos también por "Priority" sin ninguna cola. Una maravilla viajar así, la verdad. 
SALA VIP Terminal 1
En la T1 veo un carrito (creo que es nuevo) de "Mamá Framboise" que tiene una pinta buenísima, cargado de Macarrons que te puede servir si tienes que llevar algún regalo a tu destino.  
Pues bien ya dentro de la zona de embarque nos vamos a la sala VIP.  Esta Sala de la T1 es totalmente nueva y está francamente bien, dispone de comida caliente y, por supuesto, sandwiches, bollería, cafés, ensaladas, zumos, frutas, etc. Nosotros aprovechamos para comer aquí, cargar los móviles y leer alguna revista y, llegada la hora, nos encaminamos a la puerta de embarque pasando antes por el "Duty Free" a comprar unos chocolates y chuches para los 2 hijos de Ernesto (la persona que nos recoge en el aeropuerto de Habana). Embarcamos los últimos (como siempre) ya que yo odio el encierro en los aviones y me subo siempre cuando ya vamos a despegar prácticamente. La clase Business de Air Europa no es tan confortable como la de Iberia pero está fenomenal para hacer un viaje de 10 horas casi sin enterarte. Nos instalamos y ya hay algo que me fastidia y es que, volando en Business, tienes derecho a wifi gratis, pues bien, está estropeada y no funciona, así que RECLAMACIÓN que presenté al llegar a Madrid. Al poquito rato nos sirven la comida de una carta a elegir, elaborada (algunos platos) por Martín Berasategui. 
Comida a bordo Business
Tras la comida nos entregan unos Ipad individuales. No hay pantallas y, en vez de eso, es el ipad que contiene juegos y películas. A mí, particularmente me gusta más la clase Business de Iberia. Este avión debe ser más antiguo y lo de que no tenga pantallas me parece arcaico. Los asientos son cómodos y se tumban y mueven igualmente en miles de posturas. Yo saco mi ipad donde me había descargado unas películas para ver y a ello dedico unas cuentas horas. Después de las películas me duermo un rato. Hay un momento del vuelo que se mueve bastante, yo intento relajarme y todo pasa.
Cuando queda poco para llegar nos sirven un... ¿desayuno ó merienda, o aperitivo? 樂ya no sé lo que es porque el lío de horas ya se acusa.
Llegamos a la Habana a las 19.00h. que para nosotros es la 1 de la madrugada. Pasar el control de pasaportes es un auténtico parto y ya nos vamos percatando del tipo de país al que venimos. Nos lleva un montón de tiempo pasar el control y finalmente llegamos a LA CINTA de recogida de maletas. Sí, la cinta, ¡la única que hay!. Las maletas no salen, tardan y tardan. Me impaciento ya y pregunto a ver si hay otra cinta por otro lado y estamos aquí esperando haciendo el memo. Total que me dicen que ESA CINTA es para todos los vuelos que han llegado: México, 2 de Madrid y no sé cuántos más. Bufffff habrá que armarse de paciencia , virtud esta que no va conmigo. Entre medias, intento buscar un carro pero no hay carros en todo el aeropuerto. Tampoco hay donde sentarse. Pasados 40 minutos empiezan a salir las primeras maletas mezcladas de todos los vuelos. Y ¡por fin! diviso nuestras 3 maletas. Las cogemos, las subimos en el carro que por fin he encontrado y salimos a la siguiente aventura. Encontrar al chico que nos viene a buscar. Ernesto, conocido de un amigo nuestro. Pues bien Ernesto (muy absurdo él) decidió que no quería poner un cartel con nuestro nombre y que yo le mandara una foto de los tres; así hice, por mail le adjunté una foto de los tres. Pero claro... como yo me temía, esta actitud absurda nos la jugó.  Cuando salimos a aquella sala abarrotada de gente con carteles, nadie se nos acercó, ni nadie nos reconoció. Nosotros salimos despacio y mirando, pero nada, en todo el recorrido hasta la puerta de la calle, nadie se nos acercó (previsible...). Salimos a la calle y Fernando se pone en la cola para cambiar dinero. Mientras nosotras, gracias a Dios, encontramos un banco donde esperar. Seguimos mirando si alguien vaga en nuestra búsqueda y, al que parece que busca, yo le grito: "¡¡Ernesto, Ernesto!!", pero nada, nadie es Ernesto. Ya empiezo a desesperarme, pero, como Fernando sigue en la cola, yo sigo gritando a todo aquel que pudiera ser Ernesto. Finalmente vuelve Fernando con el dinero cambiado a CUC; han pasado más de 45 minutos desde que se puso el pobre en la cola. En este momento decidimos que nos vamos en un taxi porque Ernesto sigue sin aparecer, pero Fernando, con más paciencia que el resto, dice: "Vamos a entrar otra vez a ver si nos ve el tío este"; así lo hicimos, nos paseamos de nuevo entre todos los carteles y de pronto alguien grita: "¡Aliciaaaaaaaa!" fue milagroso que nos encontrara. Empezó a excusarse diciendo unas cuantas chorradas que no voy a relatar. Salimos de la terminal y le seguimos hasta su coche. Qué ideal el coche, un clásico Mercedes del año 50 color crema, precioso. ¡Como me gustan estos coches!. Nos subimos nosotras dos detrás y Fernando delante con él. Por supuesto ni aire acondicionado ni nada de nada tienen estos coches. El calor es agobiante, incrementado por la tremenda humedad que hay. Estamos a 30º y son las 9 de la noche ya (las 3a.m. para nosotros). La llegada ha sido triunfal y estamos muy cansados y un poco cabreados de tanta "odiosea"...
El aeropuerto está bastante lejos del centro de la ciudad. Ernesto llama desde su móvil a la dueña de la casa y nos dicen que nos están esperando en el apartamento de AirBnb que yo reservé. 
Escalones de subida a la casa
Pues bien, llegamos al apartamento en el Malecón 215 y allí está la "housekeeper" que es la asistenta que se encarga de la casa, se llama Sarai. Nos abre la puerta y.....casi me da un infarto... me encuentro con una fila de escalones que, en ese momento, me parecen infranqueables, todo se me viene encima. Llevamos 3 maletas de 20 kg cada una y sólo de pensar que hay que subirlas por ahí se me abren las carnes. GaD nos las sube el tal Ramón (de Seguridad ) que resultó ser el marido de sarai (la asistenta); aquí es todo surrealista... jajajajaja ya empezamos a darnos cuenta de cómo funciona todo y ya os iré contando. La cuestión es que yo -que lo pregunto todo- le había preguntado a la dueña cuántos pisos eran y cuantos escalones, a lo que me respondió: "Sólo son 10 escalones", o no sabe contar o es una cretina; ¡DIOS MÍO! ¡¡¡cuando veo eso!!!; los conté, y eran 30 ESCALONES, que a esas horas, con ese equipaje y con ese cansancio me pareció la muralla china. Una vez arriba, estos dos (Sarai y Ramón) no paran de hablar, charla y más charla, besos y más besos, achuchones y jijiji, jajaja.  Yo sólo quiero dormir. Nos enseñan el apartamento, nos dan las instrucciones pertinentes de cómo cerrar la puerta y por fin conseguimos que se marchen ambos, ardúo trabajo deshacernos de ellos (son taaaaaaan zalamerossss los cubanossss).
Subimos al piso de arriba donde está uno de los dormitorios (es un dúplex). En la planta de entrada (después de los 30 escalones tiene el salón, la terraza, la cocina, un aseo, y un dormitorio con un baño al que se accede como saliendo del salón a un patio; una distribución rara. Arriba tiene otro dormitorio y un baño y más arriba una terraza enorme con barbacoa a lo que no volvimos a subir más que ese día de llegada. El apartamento estaría muy bien si no fuera por todo esto que pongo en la crítica (AirBnb Malecón, 215). Hoy todo se ve peor que el resto de días, pero aún así, leed bien los comentarios del apartamento.
Yo había reservado en un restaurante que me habían recomendado para cenar pero estábamos tan cansados y con pocas ganas, que con lo que nos dieron en el avión ya cenamos. Decidimos no deshacer el equipaje y nos acostamos. 

Domingo 25 de diciembre, 2016
Tras una noche no demasiado buena debido al cambio horario y los ruidos, nos levantamos y decidimos que nos vamos a desayunar fuera. Tengo una lista de los sitios de desayunos en La Habana y, a pesar que todo el mundo dice que es típico desayunar en las casas, la verdad que no tenemos ganas de estar con Sarai y Ramón, así que hoy vamos al buffet del "Hotel Nacional". Salimos de casa y cogemos un taxi oficial. Los taxis amarillos son oficiales (del Gobierno) y los coches clásicos son taxis particulares con los que negocias los precios y son más baratos. El hotel Nacional es un clásico de la Habana; sus 85 años de historia constituyen un símbolo de historia, cultura y cubanía.
Hotel Nacional de La Habana
El hotel es monumento nacional y está ubicado en el barrio de El Vedado con fabulosas vistas de la bahía y del malecón. Centenares de celebridades se han alojado en este hotel de 5* y, aunque tiene ese lujo caduco y decadente de toda La Habana, es el mejor hotel de la ciudad. El buffet está muy bien y completo aunque todo es un poco destartalado y no tan cuidado como un 5* en Europa. El desayuno es bastante completo (tortitas, zumos, algún embutido, cereales, huevos, etc.). El café lo tienes que pedir en una máquina en la que hay un camarero exclusivamente para hacer los cafés ricos, porque el que te sirven de los termos no vale nada. El precio del buffet es 13CUC por persona. Comentar que su moneda turística (el CUC) está pareja con el Euro, no así la moneda del gobierno (el CUP) que está devaluadísima y 1 CUC son 0,04 CUP. No cambies ni uses CUP porque no sirven para nada y luego te los comes con patatas y no los puedes cambiar a Euros. Manéjate con CUC siempre. Y también comentar que es una ciudad cara.
Pues bien, después del desayuno, subimos al "business Centre" donde compramos una tarjeta para conectarnos a la wifi.  El tema de internet en todo Cuba es complicado. La wifi la controla el Gobierno (como todo), entonces sólo tienen repetidores instalados en ciertas zonas, como por ejemplo los hoteles, pero, en los hoteles las tarjetas de 1 hora que necesitas tener para conectarte (1 por aparato) son más caras que en la calle; así que no las compres en el hotel. 
cogiendo wifi

Nosotros pecamos el 1er día porque la tarjeta del hotel nos costó 7CUC, pero luego ya expertos. Cuando vas por la ciudad y ves unos grupos de gente con los móviles en la mano  (un parque, unos bancos en la acera, la puerta de un hotel, una gasolinera, etc), te das cuenta sobre la marcha de donde está la wifi. En esos puntos donde hay wifi suele haber alguien que vende las tarjetas por 3CUC 1 hora. A esos sí es a quién hay que comprárselas, aunque es un trapicheo de los muchos de este país; ya irás viendo que todo funciona así y que tienes que meterte en su rueda para salir adelante. Estuvimos 1 hora sentados en la terraza del hotel muy agradable dando noticias de que estábamos bien y con las Redes Sociales on fire. Cuando se acabó la hora de la tarjeta, que compartimos entre los tres, nos fuimos dando un paseo por este bonito barrio de casas preciosas, hasta un parque que hay en la calle de detrás del hotel en la Calle N donde un chico vendía las tarjetas por 3CUC. En esta ocasión le compramos una tarjeta para cada uno. Reconozco que yo no puedo estar desconectada del mundo, tengo un enganche importante. Después de comprar esto, cogemos un "taxi huevo", (coco-taxi les llaman) para que nos lleve de vuelta al castillo (a la otra punta), negociamos con ellos y por 6 CUC nos lleva en esa motillo divertida a tope.
Coco Taxi
Vamos por la Avda. del Malecón que es preciosa, con esas casas super lujosas a un lado y el atlántico al otro. Llegamos al Castillo de la Real Fuerza y paseamos por esta preciosa Plaza de Armas donde se encuentra el Museo El Tem-plete que está albergado en una pequeña capilla dórica de estilo neoclásico; Esta capilla fue construida en 1828, en el mismo lugar donde se celebró la primera misa de La Habana, debajo de una ceiba, en noviembre del año 1519. También en esa plaza se encuentra el Castillo de la Fuerza, el Palacio del Segundo Cabo o el imponente Palacio de los Capitanes Generales, todos emblemas significativos del poder español en Cuba durante el período colonial. 
Templete Pza. de Armas

Palacio de los Condes de Santovenia y Castillo
El Palacio del Se-gundo Cabo, tambi-én conocido como Palacio de la Inten-dencia o Real Casa de Correos, se encuentra emplazado en esta misma Plaza de Armas, junto al Palacio de los Capitanes Generales, en La Habana Vie-ja. Este majestuoso palacio, al igual que el Palacio de los Capitanes Generales, actualmente Museo de la Ciudad, es de estilo neoclásico. Su construcción se realizó en 1772, en piedra caliza local, llena de oquedades e incrustaciones calcáreas marinas. También en esta plaza se encuentra el Palacio de los Condes de Santovenia que actualmente es un Hotel. Es una plaza bellísima con unos edificios que te sorprenden, igual que toda la ciudad que encierra un lujo que no te esperas. Como yo digo La Habana es: "Un lujo pobre o una pobreza lujosa"
Palacio de los Capitanes generales

Pues bien, ahora cogemos un coche de caballos (20CUC) que nos hará un recorrido de una hora por otra zona de la ciudad. Con el hombre que lleva el coche de caballos hablamos mucho y nos cuenta cómo viven los cubanos, de qué viven, cómo trapichean para poder salir adelante, etc. Es un país muy interesante por todo lo que encierra de diferente este tipo de Gobierno. El coche de caballos inicia el recorrido en la Pza. de Armas, pasamos por delante de la antigua Aduana que se encuentra al lado de la Terminal de Cruceros Turísticos donde está el clásico barco de cruceros de MSC que ha arribado a puerto; la mayor fuente de ingresos de Cuba es el turismo. También pasamos por la Lonja del Comercio cuya cons-trucción comenzó en 1907 y terminó en 1909, en los terrenos que pertenecían a las familias ricas de los Arostegui y Armona. Nos bajamos en esta maravillosa Pza. de San Francisco de Asís que se desarrolló mirando hacia el puerto de La Habana durante el S. XVI, cuando los galeones españoles atracaban en el muelle en su paso por las Indias hasta España.
Lonja del comercio y antigua Aduana
Esta plaza colonial alberga algunos de los lugares más interesantes de La Habana Vieja, tales como la Iglesia y convento de San Francisco de Asís, que hoy alberga el Museo de Arte Religioso; el Museo del Ron, o el Coche Miambí, un vagón de tren construido en E.E.U.U. durante 1990 y trasladado a Cuba en 1992. Otros lugares que pueden visitarse en esta plaza y sus inmediaciones son el Museo Casa de Alejandro Humboldt. Volvemos a subir al coche de caballos y continuamos camino paralelos al mar. Pasamos por el Restaurante más antiguo de La Habana "Dos hermanos" y...típica turistada... nos bajamos a tomar un mojito. Take away mojito porque tenemos que seguir nuestra visita, así que me lo subo al coche de caballos en vaso de plástico. He de decir que no me gustó demasiado el mojito a pesar de tanta fama. 

Pza. de San Francisco de Asís
Continuamos viaje con el coche de caballos y nos adentramos en las calles de la Habana Vieja, Habana profunda, típicas calles de cableado aleatorio en esa red eléctrica que cada cual se engancha donde puede, ropa tendida, calzada casi de tierra, ventanas sin cristales, etc; ese encanto de la Habana profunda y decadente. Si no fuera porque te dicen que es una ciudad 100% segura, no entrarías a caminar por esas calles ni harto de vino (o de mojitos... jajaja). Existe un gran contraste cuando ves asomando al fondo de estas calles, la cúpula del Capitolio, o las torres del Hotel Nacional, o cualquiera de esos lujosísimos edificios que dan buena cuenta de lo que fue esta ciudad antes de la Revolución.
Calles Habana Vieja

Con el coche de caballos llegamos al Capitolio Nacional de Cuba otra de las monumentales edificaciones más emblemáticas de la ciudad de La Habana. Y yo, igual que en el Puente del 25 de Abril de Lisboa (si seguís mi blog), me pregunto de nuevo: "¿Quién copió a quién?" "¿Washington a La habana o viceversa?" son taannnn parecidos ambos capitolios que no puedes dejar de cuestionarte eso. Pues bien La habana es del año 1926 y se construyó con respaldo norteamericano y el de Washington es de 1800, así que Cuba copió a USA.
Izda. Washington, Dcha. Habana

Nos bajamos del coche de caballos y hago una serie de fotos de esa avenida fabulosa con unas casas preciosas, pintorescas y llenas de colorido.  Estamos en el Paseo de Martí (o Paseo del Prado) donde se encuentra también el emblemático Hotel Saratoga. Continuando esta avenida se encuentra el Gran Teatro de la Habana", sede del Ballet Nacional de Cuba, es una de las principales instituciones culturales de la capital cubana y arquitectónicamente uno de los iconos de la ciudad. 
Gran Teatro y Paseo de Martí
Su edificación se erigió entre 1907 y 1914, alrededor del antiguo Teatro Tacón (de 1838), convirtiendole en el teatro en funcionamiento más antiguo del hemisferio occidental. Esta edificación goza de una llamativa arquitectura con un estilo neobarroco, ornamentada con abundantes tallas y esculturas en piedra. Otro edificio que en nada tiene que envidiar a París o cualquier capital europea. Continuamos el periplo por este Paseo y llegamos al Parque Central donde se encuentran en la acera de la izquierda, a continuación del Teatro, una serie de edificios a cual más precioso. Entre ellos está: el Hotel Inglaterra, edificación localizada en La Habana Vieja, de estilo neoclásico, con elementos que le dan un toque de originalidad y elegancia. En su época llegó a figurar como una de las mejores instalaciones tras ser sometido a una reconstrucción en 1886.
Hotel Inglaterra y Hotel Telégrafo
También en esta plaza frente a las hermosas palmeras del Parque Central, se localiza el Hotel Telégrafo, todos ellos antiguos palacios. Un poco más adelante, encontramos el Hotel Sevilla uno de los hoteles más antiguos de la Habana (cumplió 100 años en marzo de 2008), tiene muchas historias que contar y disfruta de más de un privilegio. Cuando se va a hablar de la historia del Hotel Sevilla no se puede obviar la historia del Paseo del Prado habanero. Desde 1774, se comenzó la construcción del Paseo del Prado fuera de las antiguas murallas de la ciudad que intentaron protegerla de los asaltos de corsarios y piratas en los S. XVI al XVIII. Se impulsó un nuevo concepto de calles más anchas y árboles frondosos. A ambos lados de éste paseo se alzaban (aún se conservan algunas) las más lujosas mansiones de la ciudad. Muy rápido, el Prado se convirtió en el corazón de la vida social habanera.
Hotel Sevilla
El paso del tiempo hizo obsoleto el sistema de fortificaciones y se comenzó el derribo de las murallas en 1863. Pocos años más tarde, aledaño al ya notorio Paseo del Prado, se inició la construcción del primer hotel de lujo de la Habana de entonces: el Gran Hotel Sevilla.
En el Video-album, al final del post, recogeré un apartado con fotos de este Paseo del Prado y la belleza de las casas que se encuentran en ambas aceras. 
Desde el paseo del prado cruzamos de nuevo por las calles de Habana Vieja para regresar al punto donde cogimos el coche de caballos, la Pza. de Armas. En el entramado de calles de Habana Vieja pasamos delante del Memorial Granma,  se encuentra en el área exterior de la edificación del Museo de la Revolución y forma parte de él. Inaugurado el 1 de diciembre de 1976 acoge un grupo valioso de piezas históricas vinculadas con la guerra de liberación y con las batallas posteriores del pueblo cubano en defensa de su soberanía e independencia; es un pequeño museo al aire libre. 

Paseo del Prado
Llegamos al final del recorrido y abandonamos el coche de caballos. Ha sido un paseo precioso que ha merecido la pena. En este punto se encuentran cientos de coches clásicos. Queremos alquilar uno descapotable para dar una vuelta y pedimos precios para otro momento. Cogemos un taxi para ir a comer. Yo había reservado desde Madrid por mail en noviembre en el "Paladar La Guarida" uno de los mejores restaurantes de la Habana que aparece detallado en mi #guíafoodie. Cogemos el taxi haciendo una paradita en casa y nuestra sorpresa es enorme. Ahí están, con la tele a tope, Sarai y Ramón (nuestro "servicio"), como si fuera su propia casa. 
Terraza y vistas de nuestro apartamento

Esta práctica ya se convierte en una costumbre y están todos los días cuando llegamos. Ella por la mañana cuando viene (nosotros no estamos ya porque nos estamos despertando muy temprano) pone a lavar las sábanas y toallas y las tiende en la terraza del ático y, mientras se secan, pues están ahí pasando el día y Ramón le hace compañía. Por supuesto que si les dices que se vayan, se van, pero choca mucho encontrártelos ahí. Pues lo dicho, tras la parada técnica cogemos un taxi de los "clandestinos" y por 4CUC que negociamos con él, nos lleva al restaurante. Está enclavado en una calle profunda de Habana vieja en un palacio de caerte de espaldas, eso sí, no sabemos si terminaremos la comida en pie porque ocupa la 2ª planta del edificio, y la entrada y la 1ª planta están apuntaladas. Sí, como lo oyes, con andamios de madera sujetando paredes y techos. Lo están arreglando y puedes ver las reminiscencias de lo que fue un gran palacete.
Paladar La Guarida
Restaurante inaugurado en 1996 en un hermoso palacete de principios del S. XX, que hoy en día es un edificio multifamiliar, donde en un ambiente único se mezclan la rutina diaria de los vecinos con los trajines propios de un restaurante de lujo: La guarida, La Habana y su gente. En el año 1993 se filmó la película ”Fresa y Chocolate”. La película trascendió las fronteras del país siendo nominada a los Premios Oscar como mejor filme extranjero, aclamada por la crítica y el público y logrando innumerables premios internacionales. Comimos de maravilla, echa un vistazo al post completo en la #guíafoodie
Terminada la comida, volvemos a bajar esa imponente escalera de mármol con maravillosa barandilla y damos un paseo por este barrio y sus calles hasta llegar a nuestra casa con la intención de conectarnos.
Habana Vieja
Nos habían dicho que la wifi abarca todo el Malecón, pero resulta que llegamos a casa y ¡NO FUNCIONA! ¡Drama! yo ya empiezo a pensar que el embaucador, zalamero de las tarjetas nos ha timado y que no funciona la tarjeta. Pero no, es la zona, que no alcanza la wifi. Decidimos echarnos la siesta y poner el despertador para ir a cenar en un sitio que había reservado antes de ir a "Tropicana". ¿Qué pasó? que no sonó el despertador (mi movil estaba con la hora española) y, gracias a que yo duermo con un ojo abierto, nos despertamos con el tiempo justo para ir al show pero no nos dio tiempo a cenar. Tampoco teníamos hambre. Nos arreglamos corriendo y salimos al Malecón a coger un taxi que nos lleva a "Tropicana" que está en las afueras, muy lejos de casa. Nos costó 10CUC este taxi. Tropicana es un show al aire libre donde también puedes cenar; yo saqué las entradas sin cena. Las entradas son muy caras (82CUC sin cena) y dan derecho a 1 refreso y 1/4 botella de ron pero para tomar ahí. El espectáculo es muy lucido en cuanto a vestuario y música y colorido. Me gustó, a pesar de ser algo 100% turístico, pero me gustó también muchísimo la discoteca que empieza a partir de la 01.00 cuando termina el show. Había unos maromos bastante imponentes que bailaban de maravilla y a mí (siempre lo digo) me gusta mucho la gente con ritmo  y coordinada ¡cómo se movían!.
terminado el show y la discoteca cogemos un taxi en la puerta para volver a casa. En esta ocasión, como es muy tarde la negociación del taxi nos sale por 13CUC.
Cansados nos acostamos a ver si conseguimos conciliar el sueño con ese ruido de los motores de los coches clásicos pasando por la avenida. Son coches preciosos pero contaminan el ambiente de humos y ruidos insufribles.


Lunes 26 de diciembre, 2016
Nos levantamos muy temprano porque no nos acostumbramos al horario. Son las 7.30 y ya estamos despiertos. Hoy vamos a desayunar al "Hotel Inglaterra" en el Parque Central. 
Hotel Inglaterra
Te tienes que ir acostumbrando a que las de los hoteles no se corresponden con la realidad. Nos sentamos dentro porque en la terraza no hay sitio. Pues bien, veo que el mantel está sucísimo, usado y se lo digo al camarero que, con malas formas, lo levanta, momento en el que veo el muletón de debajo con manchas de la época de construcción del hotel más o menos; trae otro mantel que está más sucio todavía y eso que está planchado, planchado con todas las manchas anteriores, en fin...como ya he comentado, son cutres en el detalle y la limpieza, y este tipo de cosas que son importantes cuando quieres darle a un hotel la categoría que corresponde a un 5* para ellos no parecen ser importantes. Desde 1863 el café de la por siempre concurrida Acera de El Louvre (en la calle Prado entre las calles Neptuno y San Rafael), se hizo muy célebre porque allí se reunían jóvenes de ideales independentistas y por sus famosas tertulias patrióticas, donde se daba rienda suelta a los ideales separatistas de aquella generación de cubanos, a quienes se les comenzó a llamar los jóvenes de La Acera del Louvre. También es notorio por la presencia de José Martí en los altos del café El Louvre y, la estancia de Antonio Maceo en el Hotel Inglaterra en plena Guerra de Independencia.
Terraza Hotel Inglaterra
Desayuno tipo buffet muy mediocre; merece la pena ir al Nacional, a pesar de que este cuesta sólo 6CUC. Después de desayunar nos sentamos en la terraza con nuestra tarjeta wifi y a mirar el mapa a ver dónde vamos. Decidimos irnos en un taxi a la Catedral. El taxi nos deja donde le da la gana y estamos lejos de la Catedral; así que vamos caminando hacia la catedral lo que nos permite pasear más por estas agradables y pintorescas calles. Nos encontramos con la Farmacia Taquechel, antigua casa de vivienda adaptada en 1898 para establecer una importante farmacia. En 1996 se restauró para convertirla en un peculiar museo, con una amplia colección de frascos de porcelana francesa del S. XIV y útiles de farmacia y laboratorio.  En nuestro paseo hacia la Catedral, pasamos también por el pequeño bar la Bodeguita del Medio.

El templo del mojito cubano cumple 70 años y sigue siendo una visita esencial para millones de turistas, que vienen a descubrir la guarida favorita del escritor norteamericano Ernest Hemingway. (artículo El Mundo) . Hay un grupo tocando y cantando y está hasta arriba, casi no se puede entrar. 
Farmacia Taquechel
Por fin llegamos a la Plaza de la CatedralLa fachada de la catedral es barroca diseñada por el arquitecto italiano Francesco Borromini. Su construcción comenzó en 1748, por orden del obispo Felipe José de Res Palacios; y actualmente es considerada como una de las edificaciones religiosas más bellas y sobrias del barroco americano. Un buen ejemplo de estilo jesuítico. 
Catedral de la Habana
La plaza donde se ubica es un auténtico museo del barroco cu-bano, ya que todos los edificios ubicados en ella, incluida La Catedral, son del siglo XVIII. Palacio de los Marqueses de Aguas Claras, el Palacio del Conde de Lombillo, el Palacio del Marqués de Arcos, el Palacio de los Condes de Casa Bayona. Esta plaza es una auténtica joya y todos los edificios que encierra son preciosos. 
Cuando terminamos de visitar la catedral y esta plaza gloriosa, vamos andando hacia los coches clásicos y, por el camino, compramos una piña colada en un puesto callejero. ¡Está buena!  y refrescante con este calor. Elegimos el coche que más nos gusta, en este caso uno descapotable de color crema que me traería a Madrid ya. Qué bonitos son estos coches y cómo consiguen mantenerlos y conseguir que anden a base de buscar las piezas hasta en EEUU. 
Coche clásico paseo y piña colada
Incluiré también un reportaje de coches en el Video-album porque me ha gustado mucho el toque pintoresco que le dan a la ciudad y porque no hay ningún otro sitio del mundo con este despliegue de coches tipo "Grease"
Contratamos un paseo de 1 hora que cuesta 35CUC y le decimos al chófer que nos lleve por el Malecón hasta el barrio de Miramar, zona residencial y zona de casas lujosas y embajadas. Así ya de paso paramos en el restaurante donde queremos cenar esta noche y dejamos hecha la reserva. Es tan difícil comunicarse aquí que no puedes hacer una llamada (por lo que te cuesta) y tampoco ellos disponen de mail o whatsapp para comunicarse. Miramar es una zona lujosa y preciosa. Me encanta esta ciudad. Todo me parece diferente y maravilloso. En nuestro paseo, pasamos por barrios en los que todavía no habíamos estado.

Tras recorrer Miramar, hacer la reserva y ver algunos de las sedes de embajadas más bonitas de la ciudad, le decimos que nos deje en "Paladar San Cristóbal" donde tenemos una reserva pronto -a las 13.30h- para comer. Este es un restaurante con mucha fama ya que es el que eligió Obama para comer con su familia en su última visita a la Habana en Marzo. Desde Madrid por mail comuniqué con ellos y me dijeron que no había sitio hasta Febrero. Pero removí Roma con Santiago y, a través de Kelvin, nuestro host en el siguiente AirBnb, que está muy bien relacionado, nos consiguió una mesa para 3. Puedes ver los comentarios del restaurante en la #guíafoodie de restaurantes de viajes. 
Comedor de Obama
Tras esta fabulosa comida en este ambiente tan especial, salimos andando por las calles hacia un parque donde nos han dicho que hay "trapiventa" de tarjetas wifi. Nos pertrechamos con muchas horas de wifi para estar ya abastecidos en el hotel de los Cayos, ya que allí son más caras. Seguimos andando de camino a casa, paramos en Hotel Deauville a mirar los whatsapp y saber algo del mundo. Llegamos a casa sobre las 17.30 y nos echamos una siesta. Hoy sí funciona bien el despertador y, cuando nos despierta, nos cogemos un taxi a Miramar 8CUC hacia "Paladar Vistamar", restaurante que habíamos reservado por la tarde in situ para las 21.30h. Los horarios de comidas y cenas en La Habana son infinitos, y amplísimos, parece España. Puedes leer la crítica completa del restaurante en la #guíafoodie pero adelantarte que tiene una ubicación preciosa (encima del mar) y que cenamos de muerte aunque muy pesados. Después de cenar nos viene a recoger el mismo taxista y 8CUC de vuelta a casa. Sin más dilación, a dormir.


Martes 27 de diciembre, 2016
De nuevo amanecemos temprano. Vamos a desayunar al "Café Prado" pero hay un cartel que abren a las 10.00h. ¡¡¡Un sitio de desayunos y no abren antes!!! son un poco vagos los cubanos; todo va en función del clima y los calores les aletargan... Continuamos andando por el Paseo del Prado, aprovechando para hacer más fotos, yo no puedo parar de admirar esos edificios, y llegamos a la "Pastelería francesa" donde vamos a desayunar hoy; nos costó 4,30CUC por cabeza, el café más el bollo. Está al lado del hotel inglaterra en Parque Central. Todo es caduco y vejuno pero tiene un encanto especial. Lee la crítica en la #guía foodie.  
Edificios en Paseo del Prado
Cogemos un taxi en la parada del Parque Central y ¡qué sorpresa! jajajaja el mismo taxista que nos llevó y trajo anoche a cenar a Miramar. Por 4CUC nos trae al hotel Deauville donde hemos quedado en recoger el coche de alquiler. Antes de hacer la reserva en Madrid en internet me aseguré muy mucho en los foros de que la Empresa de alquiler existiera porque aquí no hay ni HERTZ, EUROPCAR, ni ninguna compañía conocida. Es CUBACAR y no hay más. Pues bien, sí era de fiar pero tuve una serie de problemas con ellos que os pongo en este enlace a tripadvisor. Al llegar a Madrid hice una reclamación por escrito y conseguí que me abonaran 50€, menos da una piedra, pero es que realmente me había sentido totalmente timada. Además del tiempo que nos hicieron perder. Habíamos quedado a las 11.00 y, llegamos puntuales y allí no había nadie; la tal Karyn que me dijo que me esperaba ahí, no apareció. Tuvimos que llamarla por teléfono y me dice: "¡Ayyy no! es que yo no pude ir. Subid al 1er piso y ahí les entregan el carro y el contrato, etc.". Subimos y nos dicen que no hay coches y que está uno de camino, que tarda 10 minutos. La parsimonia de esta gente te saca de quicio pero no puedes hacer otra cosa. Esperamos y la espera se convirtió en 1 hora y media.  Salimos de allí con nuestro coche a las 13.00h. Eso sí, era un buen coche, automático y con aire acondicionado. El aire acondicionado en este país es más importante que el comer... Compramos un mapa y emprendemos nuestra aventura.
Cogemos la autopista, por llamarlo de algún modo. Es una autopista de 3 carriles ancha y buena pero, ¡ay Dios!, debió ser buena hace 40 años... ahora está llena de boquetes, cráteres y, lo más curioso, hay más personas que coches en la autopista. Los "arcenes" (por llamarlos de alguna manera) están cuajados de gente que te vente ristras de ajos y patatas; se te echan encima del coche. También hay cantidad de gente haciendo "auto stop" y gente esperando un bus o cualquier tipo de transporte.  
Autopista A1
Hay un tramo de la autopista en el que el carril central es compartido; sí, para ambos sentidos; la ley del más fuerte. Quién adelante primero pues es el que lo usa. Menos mal que, como casi no hay coches, no se hace demasiado peligroso.
Paramos en Santa Clara, que es más o menos mitad de camino. Tenemos que cambiar dinero para comer y echar gasolina. Cada vez que te sales de la autopista es una odisea. Las carreteras, o caminos, que llegan a los pueblos y que unen los pueblos son mucho peores que una "Comarcal" española. Casi sin asfaltar y lo peor son los "carromatos" "carri-coches" "motocarros" burri-carros" y todo tipo de artilugios que encuentras paseando. Eso sí que es peligroso. Tienes que ir con mil ojos si no quieres tener un problema. La Cuba profunda la hemos vivido en este viaje en coche.
En Santa Clara todo el mundo super amable, un hombre en bici nos lleva hasta la gasolinera. Y también había un Banco donde poder cambiar dinero. Así que con los recados hechos seguimos camino. 
El viaje se hace más pesado de lo normal por el exceso de atención que hay que prestar. Llegamos agotados, sobre las 6 de la tarde y sin comer, pero ya nos esperamos al buffet de la cena. Estamos en el Hotel Iberostar Playa del Pilar (lee la crítica) Es un hotel 5* muy nuevo, se inauguró hace escasamente 1 año. Nos llevan a la habitación (te transportan en carritos de golf) y todo nos parece maravilloso. La habitación es de las mejores en las que he estado nunca, en cuanto a comodidad y organización. Escogí una Suite como cosa extraordinaria dado que el viaje también era para celebrar las "bodas de plata". Me hice ese regalo a mí misma.
Deshacemos por fin nuestro equipaje, salimos a ver el porche que tiene una mini-piscina particular y una cama balinesa, damos una vuelta por el hotel a ver sus instalaciones y nos vamos a cenar al buffet temprano. La comida del hotel es terrible de mala. Sólo merece la pena las planchas (carne y pescado) y las pastas que te cocinan en el momento. Todo lo demás deja mucho que desear, al igual que la higiene y organización del buffet.
Hoy nos acostamos pronto con la maravilla del silencio y la tranquilidad de esta habitación (no se oye un alma), y mañana será otro día.


Miércoles 28 diciembre a 2 Enero 2017
Pasarela acceso al mar
Todos estos días los pasamos en el hotel descansando. Es en sistema TI (Todo Incluido). Todos los hoteles de los Cayos y Varadero son así.
Pasarela hotel y SPA
El hotel no tiene playa como tal, dispone de una pasarela con tumbo-nas y camas balinesas desde la que accedes al mar. Co-gemos el coche casi todos los días y nos vamos a otras playas. Las otras playas en cambio no tienen hoteles buenos. Hay que elegir entre playa u hotel. Ahora están construyendo 2 nuevos hoteles que quizá sí tengan buena playa. Habrá que volver a conocerlos.
Fernando y Ali juegan todos los días al Voleybol mientras yo tomo el sol y me entretengo en mi lectura. Por la tarde solemos irnos a las playas después de comer en el buffet. El hotel dispone de 4 restaurantes temáticos (japonés, mediterráneo, parrilla y gourmet) y nosotros, por estar alojados en una suite, podemos elegir todos ellos. El resto de habitaciones sólo pueden elegir dos. Pues bien, fuimos a los 4 pero ninguno realmente merece tampoco la pena. La parrilla fue el que más nos gustó. 
Playa del hotel Sercotel
La noche de Fin de Año, hacen una cena de Gala más especial en la que incluyen langosta y especialidades españolas y mediterráneas, como gazpacho, ajoblanco, tapenade, etc. Pues eso para quien tenga la suerte de que le llegue. Nosotros teníamos el 2º turno y, al sentarnos en la mesa y echar un ojo al menú, vemos que había esas novedades. Nos levantamos, buscamos y.... ni rastro. Pregunto al cocinero (que es español) y me dice que no ha llegado para nuestro turno. Que se lo comieron todo los del primer turno ; Este tipo de detalles son los que no se pueden consentir en un hotel de 5*. Esta fue una de las múltiples quejas que presenté el último día. Pero este tipo de forma de organizar y proceder es lo que hace que se reste categoría a un hotel. No sólo ocurre en este, es algo general en este país. Son un poco cutres... pero ya sabes a lo que vienes. Como iba diciendo, la noche de fin de año hacen la cena especial y luego un show con cotillón. En ese cotillón, hay una persona del hotel que va repartiendo unas bolsitas con las uvas, así que pensamos que van a hacer toda la ceremonia de las uvas estilo español.

Nuestras uvas enlatadas
Nosotros nos trajimos nuestras uvas enlatadas (peladas y sin pepitas), que son las que utilizamos. Pero... cual es mi sorpresa cuando empiezan por el altavoz a "cantar" las campanadas: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7..... y...... ¡FELIZ AÑO!. Son tan vagos que ni siquiera terminaron hasta la uva 12. Nos dejaron colgados en la 7ª, menos mal que nosotros continuamos hasta la 12. ¡En fin!..... ¡qué le vamos a hacer.! Después de las campanadas estuvimos un rato viendo el show (de baile principalmente) y después nos fuimos a la cama. Los seis días que pasamos en Playa Pilar transcurren así de tranquilos y descansados, entre sol, playa, comidas y espectáculo de la noche en el teatro del hotel.
Hotel Sercotel
No necesito ni echo de menos nada más la verdad. ¡Esto es vida!. 
Según mi humilde opinión las playas más bonitas de esta zona son la del Hotel Meliá Cayo Guillermo aunque el hotel es viejo, con mala pinta, piscina e instalaciones anticuadas y no aparenta ser 5*. También la del Hotel Sercotel que me merece la misma opinión que el Meliá encima este creo que es categoría 4*. Ambas playas tienen esos palafitos de paja que aparecen en las fotos con una pasarela. Y ambas playas disponen de tumbonas gratuitas.
Hotel Meliá



Playa Pilar es la que corresponde a nuestro hotel, por cercanía; de hecho se puede ir a ella andando por un camino paralelo a la playa, con zonas que tienes que mojarte con el agua, y se tarda 15-20 minutos desde nuestro hotel. Pero nunca fuimos a esa playa andando, fuimos por fuera con el coche y llegas al parking de "Jardines del Rey" y a la playa a través de una pasarela que discurre en medio de un paisaje bastante selvático y boscoso donde vive una especie protegida de ave que la gente va a fotografiar. Al final de esa pasarela, un poquito antes de entrar a la playa, hay un restaurante, tipo chiringuito.
Acceso Playa Pilar
Estas 3 playas, aún siendo la misma costa, son bastante diferentes entre ellas en cuanto al paisaje de acceso, unas más palmeral que otras, otras más dunas que otras, con bastante práctica de kite surf, también ofrecen snorkling que Ali sí se animó a hacer. Todas estas playas merecen la pena por su arena como harina, sus aguas cristalinas y la tranquilidad del agua. ¡Son maravillosas!. En cuanto a nuestro hotel IBEROSTAR, el agua es cristalina y maravillosa pero, eso sí, como ya he comentado, el acceso es a través de una pasarela y escalera. Aunque dispone de una pequeña playa que tendrían que limpiar porque tiene muchas piedras ahora mismo (debido a un temporal) que te destrozan los pies. En esa zona, en un lateral de la pasarela es donde está la pista de Voley Playa que también deberían limpiar y filtrar porque la arena tiene alguna piedra que ha causado más de una herida a los jugadores.

Lunes 2 enero, 2017
Pues llegó el día de regreso a La Habana. Hoy amanecemos temprano también, desayunamos en el buffet por último día y terminamos el equipaje que ya empezamos anoche. Hubo un momento que nos planteamos si dejar aquí el coche de alquiler y volver en avión ya que el viaje es pesado, pero no lo hicimos. Cogemos el coche y emprendemos camino de vuelta no sin antes depositar en Atn. al cliente mis sugerencias y quejas sobre el hotel que, a día de hoy, más de un mes más tarde aún no han contestado.
Varadero
Decidimos que vamos a parar en Varadero a comer y así conocemos esta otra zona de playa turística. Pues bien recorremos esa lengua de tierra que se hace eterna cuajada de hoteles en el lado izquierdo que dan al mar y llegamos al Melia las Américas. Bajamos a la playa a echar un vistazo y decidimos comer en la cafetería. Una vez más este hotel está viejo, tiene más de 20 años. Nos ocurre una cosa graciosa en la cafetería. Resulta que como estos hoteles son todos sistema TI pues no tienen precios para gente externa al hotel. Es más, nos empezaron a preguntar: "pero ¿de donde han venido ustedes?" ¿Han subido de la playa?" "¿Cómo han entrado?". Pensamos que nos quedábamos sin comer. Total que la camarera se fue a preguntar y volvió diciendo: "No importa. Les damos de comer. No se preocupen por pagar". ALUCINANTE. Esto solo pasa en Cuba. Son super amables y siempre te facilitan la vida. Total que visto lo visto pedimos unas hamburguesas y unos sandwich y refrescos y al terminar dejamos la voluntad, lo que consideramos que podría costar ahí esa comida. 
Varadero me gustó muchísimo menos que los Cayos. Me parece que está mucho más explotado y que las playas no son tan bonitas. Yo, si volviera a Cuba, volvería otra vez a las playas de los Cayos sin dudarlo un minuto.
Tras la comida retomamos nuestro viaje por esa autopista tan destrozada y con tanta gente en los arcenes.
Llegamos a La Habana y sin ningún problema encontramos el apartamento de Airbnb. Se llama "Home Sweet Home" ← (lee aquí mi crítica) y se encuentra ubicado en plena Habana Vieja en la C/ Aguacate, muy cerca del Museo de la Revolución. Es comodísimo el tema del aparcamiento en La Habana. No existe ninguna regulación de ORA ni nada y conseguimos aparcar en la
C/ Aguacate (Bici Taxi)
misma puerta de la casa, gran ventaja para el equipaje. El yerno de Enna nos ayuda a subir las 3 maletas de 20 kilos cada una. Intentamos darle una propina por todos los medios y no hay manera de que la coja... ya habrá momento....
La calle Aguacate es larguísima, tiene unos 500 números y en este tramo es ruidosa y estrecha, pero con el encanto característico de La Habana que no deja de sorprenderme. Nos recibe Enna, la ayudante de Kelvin que es una sra. super amable. Nos explica todo sobre el apartamento y charla y charla y charla.... También nos presenta a su hija que es quien prepara los desayunos. Nos cuenta su vida y por fin conseguimos que se marche para descansar un poco antes de ir a cenar. El apartamento es pequeño (2 hab. y un mini baño, salón con zona de fregadero, cocina, nevera, etc). No está mal, sin ningún lujo; al menos es fiel a lo que aparece en Airbnb y es muy barato.
Mediterráneo Havana
Nos damos una ducha y volvemos a la calle. Cogemos el coche para ir a cenar. He reservado en "Mediterraneo Havana" (Lee la crítica) en El Vedado. Es un chalecito ideal de comida italiana, con toques cubanos y españoles. Estos restaurantes siempre tienen una especie de "aparcacoches", no te aparcan el coche realmente, simplemente te lo vigilan y lo suelen pagar entre varios restaurantes. Cenamos muy bien aunque muy lentos, tónica general entre los cubanos. Cogemos nuestro coche y volvemos a casa. La verdad que ya nos manejamos perfectamente en La Habana, como si viviéramos aquí. Ya no necesitamos ni mapa, todo se cuece siempre en las mismas zonas: habana vieja, malecón, vedado y Miramar. 
Directamente nos dormimos; bueno en mi caso, es un decir. No pegué ojo con el maldito motor del aparato de aire de enfrente. Pero este es un problema mío, mi oído demasiado fino. Busqué unos tapones que nos dieron en el avión pero, son tan malos que se te salen disparados de las orejas y no sirven para nada. jajajajajaja. Es mejor reservar un hotel aunque son viejos serán más silenciosos o coger la casa en el Vedado o zona más residencial que es menos pintoresco pero más tranquilo.

Martes 3 enero, 2017
Como estaba previsto, nos suben el desayuno a las 10.00 como les dijimos, todo perfectamente organizado en tupper y termos. Yo preparo las tazas, cubiertos, etc, aunque previamente tengo que darles un agua y elegir porque está un poco sucio el menaje de cocina. 
Telefonillo de la casa
Me pareció un plan muy diferente y divertido. Estaba muy rica la mantequilla, los panes y el café. Un plan que debe hacerse en La Habana según dice la gente y las guías: desayunar sus desayunos en sus casas. "Sus" de los cubanos, me refiero.
Terminamos de arreglar el equipaje y lo dejamos cerrado para que Enna pueda limpiar el Apto. ya que llegan unos americanos a ocuparlo a lo largo de la mañana. Nuestro vuelo no sale hasta la noche, y como no queremos andar por la ciudad con las maletas en el coche, las dejamos ahí, nos vamos de visita con coche y volveremos a por ellas. 
Nuestra 1ª parada es El museo de la Revolución que está pegado a casa; fabuloso edificio en preciosa plaza. El Museo se encuentra albergado en el antiguo Palacio Presidencial, construido entre 1913 y 1920, y utilizado por varios presidentes de Cuba, el último de ellos Fulgencio Batista. La afamada Tiffany’s de Nueva York decoró su interior. 
Ambas fachadas Museo Revolución
El museo exhibe diversas exposiciones y colecciones que muestran fotografías, banderas, documentos, armas y otros objetos relacionados sobre la lucha revolucionaria contra Batista, y la historia de Cuba, en orden cronológico, que van desde la cultura precolombina de Cuba (en la última planta), hasta el régimen socialista actual.
Tras el museo nos dirigimos a ver la Embajada de España que está ubicada en un edificio magnífico, de los mejores de la ciudad. La Embajada de España en La Habana es la única de las sedes diplomáticas en Cuba que está ubicada en La Habana Vieja. 
Embajada de España
El edificio construido en 1912 por los arquitectos José Mato Sequeiro y Francisco Ramírez Ovando se llamó en su momento Palacio Velasco-Sarrá y se encuentra situado en uno de los empalmes más bellos de la ciudad de La Habana. La familia Sarrá, de origen catalán, hizo una gran fortuna en la segunda mitad del siglo XIX en Cuba gracias a los negocios de farmacéutica y droguería. A principios del siglo XX decidieron construir un palacio como vivienda y quisieron que esta vivienda supusiese una excepción desde el punto de vista estilístico, ya que asume el art nouveau como concepto arquitectónico adoptado por la burguesía habanera, que ve en este estilo una muestra de sofisticación europea. 
Desde aquí, por la Avda. del Malecón nos vamos a visitar la Plaza de la Revolución
Plaza de la Revolución
Espantosa plaza conme-morativa del Ché y de Fidel totalmente bolchevique, parece que estás en la Alemania comunista. 
Fue creada en tiempos del presidente Fulgencio Batista y originalmente se llamó plaza Cívica, aunque su fama internacional comienza con la Revolución cubana. En ella podemos encontrar el Monumento a José Martí esculpido por Juan José Sicre y enfrente tenemos el Ministerio del Interior con la conocida imagen del Che Guevara tomada por el fotógrafo Korda hecha en relieve escultórico, obra de Enrique Ávila que dice "Hasta la victoria siempre". Volvemos al coche y nos damos un paseo por el barrio de Miramar a ver casas fabulosas, palacetes que también son sede de embajadas, para mi reportaje en el video-album de casas maravillosas de La Habana. 
Volvemos al centro de nuevo al Paseo del Prado también a hacer más fotos de las maravillosas casas, así como adentrarnos en la Habana Vieja, concretamente en la confluencia de Aguacate con O'Reilly calle tremendamente popular. 
Paseo del Prado y O'Reilly
Debe su nombre a que, precisamente por ella hizo su entrada a la ciudad el general Alejandro O'Reilly, subinspector de las tropas españolas cuando la restauración de La Habana en 1763, al producirse la retirada de las fuerzas inglesas de ocupación. Aquí consigo otras bonitas fotos de Bancos y casas en edificios emblemáticos. ¡qué joya de ciudad!. Damos un gran paseo por estas calles ya a modo de despedida y nos encaminos al túnel que cruza al otro lado de la bahía.
Castillo del Morro
Vamos al Castillo de los Tres Reyes del Morro, también conocido como Castillo del Morro, que es el símbolo junto con el Capitolio y la Giraldilla de La Habana, trazado por el ingeniero Juan Bautista Antonelli en 1585, su posición estratégica en un cerro fue reconocida casi tan pronto como el puerto de la Habana empezó a adquirir la importancia estratégica que tuvo en la colonia. Desde aquí se contemplan unas vistas fabulosas de la zona del puerto de la Habana y del Malecón. No dejéis de subir hasta aquí.
Tras esta visita del castillo nos vamos a comer. He hecho una reserva para las 15.00 en "Café Laurent" chulísimo restaurante en El Vedado en una 5ª planta de un edificio de viviendas. Aquí cogimos el primero y único ascensor en toda la ciudad; con mucho encanto. Comimos de maravilla y el local está muy bien con una terraza de vistas espectaculares. 
Ascensor y vistas Café Laurent
Terminamos de comer sobre las 17.30 y aprovecho para terminar mi reportaje de casas palacetes en esta parte de El Vedado. Dan ganas de comprar 3 ó 4 de estos palacetes y arreglarlos; son una verdadera joya. Volvemos al apartamento a recoger el equipaje para irnos al aeropuerto. Está lejos, tenemos que devolver el coche y preferimos llegar con tiempo. Además está empezando a llover. Ahhhh y además comentar, que me he olvidado, que no se ven bien los carteles. Es una ciudad en penumbra. Realmente dan miedo esas calles por las noches con una triste farola y poca o nula iluminación. Supongo que es otra medida más de ahorro. La cuestión es que tú vas andando o en coche y, de pronto, de calles inhóspitas aparecen sombras, personas que vagan totalmente a oscuras; da miedo pasear de noche aunque ellos lo hacen y dicen que no hay ningún peligro.
Volvemos a por las maletas y por fin conseguimos darle la propina a Enna y a su hija y, esta vez, si la aceptan de buen grado. Cuando estamos metiendo las maletas en el coche aparece por allí el panadero gritando: "¡panadero, panadero!" son las 8 de la tarde y pregunto: "¿A estas horas el panadero?" y me dicen que sí que a cualquier hora, a no ser que venga la policía y le quite el pan; sorprendida pregunto que porqué le van a quitar el pan, y me contestan "porque no es el panadero" jua jua jua. Vamos... que es otro trapicheo más, él hace el pan en su casa y se va por la calle a venderlo. Es la forma de subsistir de toda la población.
La distancia al aeropuerto no es tanta y llegamos sin problemas. Vamos a devolver el coche, volvemos a discutir porque nos cobran otro extra más (que después reclamé), facturamos también sin problemas ya que venimos con tiempo y nos sentamos con nuestras últimas tarjetas de wifi a pasar el rato hasta el embarque. Volvemos en turista con Air Europa. Es un avión sin clase Business y, creo que gracias a eso, nos dan cena a todos en turista. 
Sin más dilación vuelo de 8 horas de regreso a Madrid donde aterrizamos el día 3 a las 13.00h.
                                                                                                                                                                                                      




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